Jueves, 02 Septiembre 2021 18:25

El niño asesinado por su madre recibió 17 puñaladas

Así lo revelaron los médicos forenses que le practicaron la autopsia. Investigadores determinaron que la mujer usó dos cuchillos. Esperan más pericias psiquiátricas para determinar si es o no inimputable.  

El niño de 11 años asesinado ayer en Villa Rosa, crimen por el que detuvieron a su madre, sufrió 17 heridas de arma blanca, según lo establecieron esta tarde los médicos forenses que practicaron la autopsia al cuerpo de la víctima, informaron fuentes judiciales.


De acuerdo a los peritos, Thiago Emanuel López presentaba también signos de defensa en miembros superiores y la causa de su muerte fue un shock hipovolémico a raíz de las múltiples puñaladas que le aplicaron principalmente en la zona intercostal y pectoral y que le afectaron la arteria aorta.


Por el hecho, quedó detenida la madre del menor, Verónica Beatriz Gaitán, de 30 años, quien también hirió a su otra hija de 9.


La acusada, por el momento, y a raíz de un primer dictamen psiquiátrico que la definió como peligrosa para sí y para terceros, no será indagada y seguirá internada con custodia policial, informaron fuentes del caso.


Según se supo, en la escena del crimen se secuestraron dos cuchillos.


“Por un lado, la cuchilla de cocina de grandes dimensiones que la imputada tenía en la mano al momento de ser detenida, pero también levantamos del piso un cuchillo de mesa que aparentemente también empleo y tuvo que cambiar porque se le doble la hoja”, describió a la Agencia Télam uno de los investigadores de la causa.


La misma fuente contó que cuando la policía entró al domicilio, con la cuchilla de mango blanco la imputada “se estaba pinchando el pecho”, aunque sin provocarse heridas de gravedad.


Ambas armas blancas fueron secuestradas por los peritos de Policía Científica que relevaron la escena del crimen en búsqueda de evidencias, y ahora serán sometidas a peritajes de huellas dactilares y de ADN.


En tanto, el fiscal a cargo de la causa, Andrés Quintana, de la Unidad Funcional de Instrucción 2(UFI) de Pilar, no iba a indagar por el momento a la imputada Verónica Beatriz Gaitán (30), quien quedó detenida en una causa caratulada como “homicidio y lesiones agravadas por el vínculo", delitos que prevén prisión perpetua.


Es que fuentes judiciales indicaron a Télam que “todo indica que estamos ante un caso de inimputabilidad”.


En un primer dictamen psiquiátrico que le realizaron ayer para ver si estaba ubicada en tiempo y espacio y en condiciones de ser indagada, los peritos que evaluaron a Gaitán concluyeron que presentaba "riesgo cierto e inminente para sí y terceros".


Por ello, la presunta filicida continuaba hoy internada bajo custodia policial en el Hospital Sanguinetti de Pilar.


Ante la imposibilidad de poder pedir la prisión preventiva por esa primera evaluación de su salud mental, el fiscal Quintana analizaba solicitarle al juez de Garantías 6 de Pilar, Nicolás Ceballos, una medida de seguridad en una unidad penitenciaria neuropsiquiátrica, como la que funciona en Melchor Romero.


Voceros judiciales aclararon que de todas formas para terminar de definir si efectivamente la mujer es o no inimputable, se ordenarán peritajes psiquiátricos y psicológicos de fondo.


Ayer trascendió de fuentes de la investigación que antes de ser detenida, cuchilla en mano y con el cadáver de su hijo al lado, Gaitán le dijo a los policías: "Un pájaro me dijo que los mate a todos y que me mate", una declaración informal que de todas formas no tienen valor judicial.


Por otro lado, psicólogas expertas en niños y asistencia a la víctima iban a evaluar hoy a la hija de 9 años de la imputada que ayer resultó herida a puñaladas en el ataque, pero sobrevivió y estaba internada, fuera de peligro, en el hospital.


El hecho ocurrió ayer a la mañana en una vivienda de la calle De la Cárcova al 2200 de la localidad de Villa Rosa.


El episodio fue descubierto cuando dos policías que recorrían la zona a bordo de un patrullero vieron a la niña de 9 años herida y ensangrentada pidiendo ayuda en la calle.


Los uniformados pidieron apoyo y entraron al predio, donde hay dos viviendas, una en el frente, donde vive el suegro de la imputada, un hombre de 75 años; y la del fondo donde encontraron a Gaitán con una cuchilla en su mano y múltiples manchas de sangre, junto a su hijo de 11 años asesinado.


Según las fuentes, la mujer estuvo un tiempo encerrada, hasta que al lugar también llegó su marido, un albañil que trabajaba en un country de la zona, que le abrió la puerta a los policías para que pudieran dialogar un rato con la imputada hasta que lograron desarmarla y reducirla.

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