
Detienen a policías acusados de extorsionar a un presunto vendedor de drogas
La esposa de un supuesto dealer denunció que un grupo de efectivos le pidió dinero a su pareja con el objetivo de informar que un operativo había dado un resultado negativo.
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Cuatro policías fueron detenidos acusados de extorsionar a un presunto vendedor de drogas en Pilar. Todo comenzó cuando la esposa de un supuesto dealer denunció que un grupo de policías le pidió dinero a su pareja con el objetivo de informar que un operativo había dado un resultado negativo.

El operativo que dio inicio a las investigaciones fue ejecutado por personal de la Subdivisión Narcotráfico de Pilar y tenía como objetivo la detención de un joven de de 25 años, identificado como L.B. por sus iniciales, señalado como un sujeto con vínculos con una banda de venta de drogas, a quien incluso le guardaba cocaína.
Según surge de la causa, durante el allanamiento los policías le habrían ofrecido al sospechoso un arreglo ilegal para evitar su detención. La propuesta consistía en informar el procedimiento como “negativo” ante la fiscalía, a cambio de un pago inicial de 10 millones de pesos y un aporte mensual de 500 mil pesos.
De acuerdo a las actuaciones judiciales, L.B. aceptó el planteo y solicitó realizar una llamada telefónica a un familiar para reunir el dinero. Sin embargo, al advertir que el contacto tenía influencias, los efectivos desistieron del acuerdo y procedieron a detenerlo.
De aceurdo a Resumen, antes de irse del domicilio, los policías retiraron el DVR donde se almacenaban las imágenes de las cámaras de seguridad, desmontaron los dispositivos instalados y se llevaron perfumes que se encontraban en el dormitorio de la vivienda.

La situación fue advertida por la esposa de L.B., quien escuchó la conversación mantenida durante el procedimiento. Tras el traslado de su marido, se presentó ante la Justicia y denunció la extorsión directamente ante el fiscal Pablo Menteguiaga.
A partir de esa presentación, la fiscalía constató cables colgando en los lugares donde estaban conectadas las cámaras de seguridad. Posteriormente, el propio L.B. reconoció haber sido presionado por los efectivos durante el operativo.
Los testigos del allanamiento también aportaron elementos relevantes a la causa. Uno de ellos declaró que la esposa del detenido preguntó por qué se llevaban las cámaras y que uno de los policías respondió que era para no “comprometer a los testigos”.

Con estos elementos, el fiscal dio intervención a la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense. Como resultado, se ordenó la detención de los policías involucrados y se realizó un allanamiento en la Subdivisión Narcotráfico de Pilar.
Durante ese procedimiento no se logró recuperar el DVR, aunque se halló una cámara de seguridad en el baúl de un patrullero y se secuestraron dos perfumes, que serán peritados para determinar su procedencia.
La investigación también detectó la participación de un quinto efectivo que no figuraba oficialmente en el operativo. Además, quedaron imputados otros dos uniformados. Todos fueron desafectados de la fuerza.
Los policías enfrentan cargos por extorsión, encubrimiento agravado, destrucción de pruebas, incumplimiento de los deberes de funcionario público y robo agravado. Uno de los efectivos suma además una imputación por falso testimonio agravado, tras haber falseado la identidad del sospechoso. En tanto, L.B. permanece en libertad y procesado, mientras que la causa original por narcotráfico quedó debilitada por la pérdida del material fílmico.



