
SCIPA reclama al BCRA una tasa especial para financiar deudas de tarjetas
La entidad que nuclea a comerciantes de Pilar advirtió que cada vez son más las familias que usan tarjetas para gastos básicos.
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La Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (SCIPA) reclamó formalmente al Banco Central de la República Argentina la implementación de una tasa especial de financiamiento para deudas de tarjetas de crédito, al advertir que el actual esquema de intereses está generando un incremento sostenido del endeudamiento y de la morosidad en amplios sectores de la población.

Desde la entidad señalaron que, de acuerdo con encuestas recientes difundidas, crece el número de usuarios que utilizan las tarjetas de crédito para cubrir gastos básicos, como alimentos y productos de primera necesidad. Según el planteo, esta práctica dejó de ser excepcional y se volvió recurrente ante la falta de liquidez en los hogares.
En ese marco, SCIPA sostuvo que las actuales condiciones de financiamiento no guardan relación con la evolución de la inflación mensual y que el desfasaje entre ingresos y tasas de interés profundiza las dificultades para cumplir con los compromisos asumidos.
Tasas de interés y financiamiento de consumos básicos
La entidad ejemplificó su advertencia con un resumen de tarjeta de crédito emitido por un banco privado de primera línea, en el que una deuda de $5.600.000 puede financiarse en tres cuotas de más de $2,1 millones o en seis cuotas superiores a $1,16 millones cada una. Según se indicó, estas opciones implican una tasa efectiva anual del 121,42%, a la que se suma el IVA del 21% sobre los intereses.
De acuerdo con el análisis de SCIPA, este esquema de financiamiento puede llevar a que el monto final a pagar supere los $7 millones, incrementando de manera significativa la deuda original. La entidad remarcó que este tipo de mecanismos impacta especialmente en quienes recurren a la tarjeta para afrontar gastos corrientes y no consumos extraordinarios.

Además, advirtió que la acumulación de intereses genera un efecto de capitalización que dificulta la cancelación de los saldos, incluso para usuarios con ingresos estables, y que este fenómeno se replica tanto en familias como en pequeños comercios y emprendimientos.
Pedido al Banco Central y advertencia por la morosidad
Frente a este escenario, SCIPA solicitó al Banco Central que utilice las herramientas a su alcance para establecer una tasa de financiamiento diferencial destinada a deudas de tarjetas de crédito, con el objetivo de ofrecer una salida viable a quienes se encuentran en situación de sobreendeudamiento.
Según la entidad, la falta de medidas podría derivar en un aumento de la morosidad dentro del sistema financiero, con consecuencias directas sobre la actividad económica y el consumo. En ese sentido, señalaron que el deterioro de la capacidad de pago afecta a un sector considerado clave para el entramado productivo: la clase media trabajadora y los pequeños y medianos comerciantes, cuyos ingresos se ajustan en línea con la inflación, pero enfrentan tasas de interés muy superiores.

SCIPA también advirtió que un crecimiento de los registros de deudores incobrables podría profundizar el ciclo recesivo y generar un impacto negativo tanto en el sistema financiero como en la economía real.
Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con la defensa del sector productivo y de los ciudadanos que buscan cumplir con sus obligaciones crediticias, y reiteró el pedido de una intervención regulatoria que permita reordenar el esquema de financiamiento y reducir la presión sobre los usuarios de tarjetas de crédito.



