Unas 90 alumnas del Instituto de Formación Docente N°51 de Pilar continúan en pie de guerra para lograr conseguir un edificio propio donde completar sus estudios ya que en las últimas semanas comenzaron a surgir conflictos con el dictado de clases que recibían en las instalaciones de la Escuela N°26.
Las futuras docentes asistían al Salón de Usos Múltiples de esa institución, pero “sin explicaciones comenzaron a poner trabas para que sigan usando ese espacio”, según contó el tesorero del Consejo Escolar local, Darío Pascual. A partir de allí, las estudiantes sacaron su indignación y reclamo a la calle y comenzaron a exigir un edificio propio para poder completar su formación.
Hoy a las 18, volverán a la calle con su reclamo con una marcha que se dirigirá a las puertas del Palacio Municipal. “Nos movilizamos al edificio municipal para acercar y hacer oír a los concejales nuestro reclamo por la construcción de un edificio propio”, dice la convocatoria que lanzaron las estudiantes.
“No puede ser que una carrera completa, por más que sea del Estado, no tenga lugar para poder estudiar. No puede ser que centenas de chicas no tengan clases regularmente, que no tengan profesores a esta altura del año, que no tengan una mesa donde escribir y que pasen frio en invierno y calor en verano. Estamos estudiando para educar a sus hijos. Somos personas que nos rompemos el alma para estudiar y no nos dejan”, manifestaron las estudiantes.
Días atrás, Pascual se solidarizó con el pedido de las futuras maestras y manifestó que la situación de que las jóvenes no puedan recibir clases normalmente le provoca “indignación y bronca” al tiempo que posó su mirada en “la falta de compromiso de los directivos de la Escuela 1 y los de la Secundaria nocturna de la 26”.
“Todos los edificios son de la Dirección General de Escuelas, les guste o no. Los directivos no son quienes para echarlas de ese lugar”, señaló Pascual.




