En rigor, se trata de obligaciones que se arrastran desde el año pasado en todo el territorio bonaerense, con un rojo total de unos 500 millones de pesos, lo que hace peligrar el normal funcionamiento del Servicio Alimentario Escolar (SAE).
En declaraciones al programa radial Diario X (FM 100,3), el presidente del Consejo Escolar de Pilar, Javier Girado, admitió que la situación por la que se atraviesa es “delicada”, y adelantó que podría haber cambios en el menú en lo que se refiere a la provisión de frutas, pero descartó que haya merma en carne o lácteos.
“No le vamos a tocar la carne o la leche a los chicos, por la importancia que tiene desde lo nutricional, pero la situación no es fácil, y estamos permanentemente en contacto con nuestros proveedores y con el compromiso de todos el servicio está garantizado hasta después de las vacaciones de invierno”, señaló Girado.
Durante el receso invernal, unas 30 escuelas continúan ofreciendo el servicio alimentario, lo que representa unos 12 mil cupos del SAE en Pilar.
Una vez de pasado ese período, informó Girado, habrá que ver si provincia achica parte de la deuda y sentarse a renegociar con los proveedores.
“No hago futurología; quizá mañana nos llaman desde Tesorería (de la provincia de Buenos Aires) y nos dicen que se pagó una parte importante de la deuda, pero por ahora la situación no es fácil”, cerró.
4 pesos
Girado explicó que además de la deuda con los proveedores, hay otro punto central que tiene que ser discutido: el monto que destina el SAE por cupo: 4 pesos.
“Cada chico almuerza con 4 pesos por día, un monto que debido a los aumento de precios no permite mucho margen. Hay que discutir con responsabilidad elevar ese monto, pero gracias al esfuerzo de las cooperadoras, la comunidad educativa y las cocineras, los chicos comen bien”, enfatizó.




