Así, Bini revirtió su primera versión en la que se había autoincriminado en el hecho y además señaló que Sfeir, dueño de la empresa en donde trabajaba lo obligó para que el delvisense se echara la culpa.
Bini se encuentra detenido desde marzo de este año cuando el juez de Garantías de San Isidro, Ricardo Costa, dictó la prisión preventiva por encontrarlo coautor del asesinato de la maestra.
Hasta ese momento, el juez no había creído totalmente la confesión de Bini quién en ese momento había buscado desligar del crimen a su jefe y había declarado ante la justicia que tenía una relación amorosa con la víctima, que el 29 de diciembre se encontraron porque él quería dejarla y que, ante este planteo, Prigent sacó un revólver, forcejearon, se disparó el arma y ella cayó muerta.
Prigent (50) fue asesinada de dos tiros en la cabeza el día que desapareció, el 29 de diciembre último, y tras diez días de búsqueda, un vecino encontró su cuerpo en un descampado ubicado a la vera de la ruta 26, en una zona donde se descarga basura, en el límite entre los partidos de Tigre y Escobar.
El viudo Sfeir fue detenido el 13 de enero y, el 31 de ese mes, Costa le dictó la prisión preventiva, la cual se encuentra apelada ante la Cámara Penal de San Isidro.
El juez consideró clave las imágenes de 19 cámaras del Municipio de Tigre y el análisis del celular de Sfeir, que lo ubicaron en lugares distintos en los que él dijo estar el día del crimen.
El imputado admitió que estuvo a la hora del asesinato en la zona donde apareció el cuerpo de su esposa, pero aseguró que eso ocurrió porque allí fue a dejar a su amante, María Cristina Soria, quien vive en la villa La Ñata de Tigre.
Los investigadores sospechan que el móvil del crimen está vinculado a esa doble vida que llevaba Sfeir con su amante, a quien según testigos le había prometido que "antes de fin de año se iba a sacar de encima" a su mujer.




